Written up in marker on a factory sign 'I struggle with the feeling that my life isn't mine'

Somos cuestión de tiempo. Cuestión de ganas. Cuestión de piel, eramos.
 Cuestión de risas que chocaban, y se unían, y quedaban, y alegraban. Me alegraban.
Y ante todo, fuimos cuestión de palabras. Cuestión de incoherencias. De proyecciones. De un exceso de indicios desvanecidos.
 Probablemente nunca previste la magnitud de los hechos. Seguiste tu instinto, tus ganas, tu cuestión de piel, mi risa chocando con la tuya. Cuestión de un par de miradas cómplices. No pensaste, no te detuviste. Seguiste. Una linda forma de llenar tus horas.
 Fuimos cuestión de la calma en la que estábamos. Y te hastiaste. Quisiste ver más allá, y te olvidaste (¿te olvidaste?) de seguir viendo más acá.


(Te gustaba desintegrar corazones ajenos porque no necesitabas más que el tuyo)

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