Written up in marker on a factory sign 'I struggle with the feeling that my life isn't mine'
Es evidente mi falta de imaginación a la hora de buscar nuevas alternativas para desahogar el alma. Todos los días lloro un ratito, y después me termino auto-convenciendo de que todo va a estar bien. Mi vida es una constante mentalización de que en algún momento efectivamente todo va a estar bien, hasta que alguna canción triste en inglés me hace caer en la cuenta de que no, nunca estuvo todo bien (probablemente no va a estarlo). Siempre hay algo que desencaja. Hoy, por ejemplo, estoy sola. (Siempre estoy sola). Hoy me hiciste sonar Red Hot Chili Peppers durante el almuerzo y mientras te extrañaba llegó. El ratito de lágrimas entro al departamento vacío sin fijarse si se llevaba puesto algo en el camino. Y acá estamos, repitiendo tu cancioncita y esperando que aparezca el momento donde mi subconsciente y yo nos volvemos a hacer los desentendidos que creen que en algún momento todo va a estar bien.
Debería haberme puesto a estudiar hace rato. Hace días, al menos hace algunas horas. No lo hice. Llego el domingo a la noche y puse el dvd entero de Los Piojos para que suene algo de fondo que intente opacar lo que mi cerebro sigue empeñándose en gritarme. En un momento todo se termina tornando en una especie de discusión de tercos donde todos gritan al mismo tiempo. Colapso. Es bastante lógico que tantas cosas en tan poco tiempo me provoquen cortocircuito. Creo que también puse el volumen fuerte para hacer como si no estuviera tan sola. El silencio pega durísimo, sobretodo los domingos a la noche.
Y pienso que te extraño un poco (a vos o al tiempo que pasábamos charlando de todo un poco). Y pienso que mi celular está demasiado callado, y que me llenas de bronca también.
Y que no se que pensar de tanto asco que a veces me provocas. Que ojalá te quedes solo y mires tu muñeca, y ahí me tengas a mí, a esa pulsera que te regale (sin saberlo) la primera noche que supiste mi nombre. Y te acuerdes de algunas risas que soltamos juntos cuando todo parecía ir bien, cuando sin conocernos nos decíamos entre lineas que ninguno de los dos se iba a aburrir del otro.
Y ahí es donde en mí aparece ese "te lo dije" preguntándome "¿Otra vez?, ¿En serio?", y todas esas cosas que re-confirman que no aprendo más.
Ayer borré todos tus mensajes de la casilla de entrada, todos, como para convencerme de que todo esta bien sin vos y que hacer borrón y cuenta nueva es super fácil. Ahora ya no tengo con qué fabricarme mambos los domingos de insomnio.
Y pienso que te extraño un poco (a vos o al tiempo que pasábamos charlando de todo un poco). Y pienso que mi celular está demasiado callado, y que me llenas de bronca también.
Y que no se que pensar de tanto asco que a veces me provocas. Que ojalá te quedes solo y mires tu muñeca, y ahí me tengas a mí, a esa pulsera que te regale (sin saberlo) la primera noche que supiste mi nombre. Y te acuerdes de algunas risas que soltamos juntos cuando todo parecía ir bien, cuando sin conocernos nos decíamos entre lineas que ninguno de los dos se iba a aburrir del otro.
Y ahí es donde en mí aparece ese "te lo dije" preguntándome "¿Otra vez?, ¿En serio?", y todas esas cosas que re-confirman que no aprendo más.
Ayer borré todos tus mensajes de la casilla de entrada, todos, como para convencerme de que todo esta bien sin vos y que hacer borrón y cuenta nueva es super fácil. Ahora ya no tengo con qué fabricarme mambos los domingos de insomnio.
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