Written up in marker on a factory sign 'I struggle with the feeling that my life isn't mine'
  A partir del psicoanálisis, de las heridas narcisistas del mundo, de todo ese discurso y de la experiencia propia, supongo, el hombre se confirmó que con la razón no alcanza. No hay forma de que tengamos un completo control de nosotros mismos porque no somos dueños de nuestra psiquis.
 En un momento lo entendí, después de muchas frustraciones te vas a dar cuenta que no hay chances de que sobrevivas a una lucha interna entre tu consciente y tu inconsciente, y más que a aprender a vivir con ello no vas a llegar.
 La no-razón justamente se trata de esto, no importa cuánto tiempo pase, cuánto espacio recorras, si tu psiquis no quiere soltar algo, no lo vas a soltar. No te esfuerces, no te mientas, no gastes energías en convencerte con que alguien se fue de tu vida, porque va a ser sólo cuestión de que apoyes la cabeza en la almohada y sueñes con eso una y otra y otra vez, y todo el camino que recorriste va a ser desarmado en, probablemente, veinte minutos. Estas sometido, estamos sometidos, al poder de una fuerza muy superior que nunca nos va a jugar a favor. Y te la tenes que bancar. Todo pasa, sí, de eso no hay dudas. Pero va a pasar cuando tu cabeza quiera que pase.