Written up in marker on a factory sign 'I struggle with the feeling that my life isn't mine'
Todo lo que nos rodeaba había cambiado. Tu habitación ya no era la que tenía en mi memoria, tu casa no era la misma, tu cama ya no era tu cama. Sin embargo vos seguías intacto. Impecablemente intacto. Tu voz seguía igual, tus manos todavía estaban heladas, tu mirada dolía como siempre. Eras vos, estabas acá, habías vuelto.
Sentí en tus abrazos esa ternura que aparentaste desde el primer día, tu cuello olía como si el tiempo no hubiera pasado, tus clavículas me partían al medio otra vez, el cenicero en la mesa de luz, tu sonrisa seca y tus besos chiquititos eran la evidencia perfecta de que todo era real, estabas conmigo devuelta.
Y el despertador sonó y me rehusé a abrir los ojos para no perderte de nuevo. Te ibas evaporando como todas las mañanas, como cada vez que el subconsiente me dejaba acariciarte un ratito más.
Cuando volví en mí habías desaparecido con la misma facilidad con la que lo hiciste hace ya unas cuantas semanas, pero dolía como si fuera la primera vez.
"Uno solo conserva lo que no amarra", y como quien sabe que se cae y no termina de soltarse, esto se vuelve cada vez un poquito más difícil.

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias isa! si, todo lo que no esté entre comillas lo escribo yo (lo que está entre comillas lo dijo en una canción muy linda Jorge Drexler)

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    2. Mira que bueno. Debo decir que escribis muy bien, te felicito, muy lindo tu blog :)

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